Los lectores de este blog sabéis de mi afición por las
iglesias. En el poco tiempo que llevamos compartiéndolo os he hablado y he
puesto fotografías de San Miguel y del Oratorio del Caballero de Gracia. Espero hacer pronto una entrada sobre el Hospital de Santiago y sobre la Virgen de la
Luz, ambas de Cuenca.
Pero antes voy a hablaros de más iglesias de Madrid. Debo
reconocer que aunque llevo muchos años ya de madrileño, ha sido recientemente
cuando me he dado cuenta de la cantidad y calidad de los templos de la ciudad,
que pasan desapercibidos al turista, entre tanto palacio, museo, parque,
estatua y, sobre todo, estadio de fútbol. Lugares como, por ejemplo, San
Antonio de los Alemanes o la Capilla del Obispo son tan bonitos como
inesperados, en medio del tráfico y la multitud de peatones que abarrota cada
día el centro.
Bueno, pues además de las iglesias que podemos ver, hay
otras que desaparecieron, y sin embargo podemos conocer a través de
descripciones, dibujos e incluso fotografías, en las de demolición más tardía. Utilizando esta información realizó José María Sáenz Almeida la colección de láminas
titulada “Nuevas Estampas de Viejas Iglesias de Madrid”.
Como siempre pasa con José María, no se limita a reproducir
los materiales que recopila, sino que los interpreta, para hacer de cada lámina
no un recuerdo fiel de lo perdido sino una recreación artística en la que el
texto se suma al dibujo para ambientar el edificio dibujado y darle vida en
nuestra imaginación. Sobra decir, para los que lo conocemos, que el texto es
manuscrito, con esa caligrafía prodigiosa que, como él enseña, hay que poner “boca
abajo” para comprobar que las letras se han escrito una por una y no son
copiadas con un procesador de textos.
Son doce estampas, todas maravillosas. Me quedo con dos para
el comentario. La primera El Buen Suceso.
Resulta que es la parroquia que hay en la calle Princesa, enfrente de El Corte
Inglés. Cuando estoy en Madrid, voy a misa muchos domingos, es mi parroquia. La
construcción actual, moderna, sustituye a una anterior creo que neogótica.
A su
vez, esta sucedió al edificio barroco que nos presenta José María, que estaba
en la puerta del sol, en la confluencia de Alcalá y Carrera de San Jerónimo.
Debajo del anuncio de Tío Pepe, antes de que ni éste ni el edificio que lo sustenta existieran.
Delante de la fachada, una fuente coronada por la Mariblanca, estatua que puede
verse también ahora pero en el otro extremo de la puerta del sol, en el
arranque de la calle Arenal, pero sin fuente.
También tengo predilección por la iglesia de San Felipe el
Real. Situada en el otro extremo de la puerta del sol, en el arranque de la
calle mayor, justo donde ahora está el McDonalds. Por cercanía, María, podría
ser tu parroquia si todavía existiera. En este caso se trataba de un templo
renacentista que formaba parte de un convento de agustinos calzados fundado
hacia 1546. Veo sus gradas y me parece distinguir al capitán Alatriste, sobrero en mano, de charla con Quevedo. Está visto que tengo que reducir mi dosis de Pérez-Reverte.
Estas son solo dos de las doce obritas de arte que nos ha
regalado (en este caso también literalmente) José María. Sería una buena idea
encargar a algún compositor joven (aunque fuera pianista y viviera en Londres) unos pequeños caprichos musicales basados en estas láminas ¿no os parece?
Bueno, yo lanzo la idea al aire, a ver si alguien la recoge.
Javier



Gracias por tus elogiosos comentarios, sobre viejas iglesias y nuevas estampas, y por usar los grabados como iluustraciones. Con amigos así, da gusto. Veo que has aprendido bien la lección que nos daba María en su blog anterior.
ResponderEliminarHice, hace años un apunte de la iglesia neogótica de Buen Suceso –ya en la calle Prinesa– a que aludes. Si lo encuentro, te lo enviaré.
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