martes, 9 de abril de 2013

Lady Thatcher


Hace poco más de un año vi la película que protagonizó Meryl Streep sobre Margaret Thatcher. Ahora, al conocer la noticia de su muerte he querido volver a verla, y hacer una entrada para el blog. Por edad, Mario tú no coincidiste con ella en el poder y probablemente la conocerás sólo de oídas, y tú María eras una niña, así que tampoco. A mí me tocó de adolescente, y tengo algún recuerdo curioso que luego os contaré.


La película se centra en los años finales de una mujer que, ya viuda, ha perdido en buena medida la cordura, pero que conserva la lucidez según para qué cosas. Su vida son básicamente los recuerdos, los que conserva en textos, fotografías o vídeos y también los que tiene en la cabeza, y que recrea mediante la figura su marido, que vive y habla con ella en su imaginación.

En su vida cotidiana se entretejen los acontecimientos principales de su vida –con la técnica del flash-back– ligados casi únicamente a la política. Vemos los principios que rigieron su comportamiento: nacionalismo inglés, respeto a la propiedad privada, respeto a la libertad, exigencia a cada persona de que sea responsable de sí misma. Ciertamente su lucha no tuvo la épica de la de Churchill, pero le plantó cara a una ideología dominante –incluso en su partido– que consistía, y todavía consiste, en pensar que el estado tiene que sacar a la gente las castañas del fuego.

También se ve en la película su otra cara, el exceso de empeño que rayaba la intransigencia y su falta de tacto con algunos colaboradores.  Tras años de bregar con la oposición izquierdista en el parlamento y en la calle, sufrir el terrorismo del IRA, afrontar la guerra con Argentina, encarar la crisis económica (fue adalid de los recortes), al final cayó derrotada por sus propios parlamentarios, que promovieron su sustitución por John Mayor, un miembro de su gobierno con un perfil más centrista.

Pero ¿cómo se mete todo eso en dos horas de película? Pues no se mete. Se salta su niñez, sus estudios en Oxford, su paso por la política hasta llegar a secretaria de educación, los entresijos de su elección, etc. Sólo vemos hitos, puntos de referencia para encuadrar la biografía del personaje, retazos que abocetan pero no terminan de pintar el cuadro  de la vida de esta extraordinaria mujer.


Os decía que guardo un recuerdo de sobre Thatcher, en realidad son más, pero uno en especial. Debe de ser de 1988, mi primer año en Madrid. Entonces vivía en el Colegio Mayor y un compañero mayor que yo me contaba que se iba en verano a Londres, creo que con las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta. Las políticas de Thatcher habían hecho tanto daño que multitud de mendigos vagaban por la ciudad y alguien debía ayudarlos. Lo que hace la demagogia de izquierdas. Ignoro qué labor hizo mi compañero en Londres, creo que luego no volví a hablar con él de esto. Lo que sí sé es que no se daba cuenta, desde su ideología socialista, que estaba colaborando con Lady Thatcher en su idea de sociedad británica. Una sociedad en la que no es el estado sino la iniciativa de los individuos y las familias la que debe cubrir las necesidades de las personas.

Javier

1 comentario:

  1. No he visto la película. Pero sí viví la época Thatcher. Ya no recuerdo demasiado bien las opiniones que corrían por entonces; supongo que similares a las que se han manifestado en estos días... Creo que por aquí no se le tenía muchas simpatías, por lo de Gibraltar y las Malvinas, anglofobias tan extendidas como banalmente utilizadas en las tradiciones hispanas respectivas...

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