lunes, 17 de diciembre de 2012

Oratorio del Caballero de Gracia (Madrid)


Estas son mis vigésimo quintas navidades en Madrid, con un intervalo de dos años en que estuve viviendo en Cuenca, y hasta ahora no había oído del festival Vía Magna, que cumple su vigésimo segunda edición. Por lo que he podido averiguar, el principal patrocinador ha sido durante estos años la Obra social de Caja Madrid. Os pongo el cartel de 2012.


Supe del festival a través de Dani, nuestro amigo organista, que forma parte del Ensamble de la Abadesa y participaba en el concierto del domingo en el Oratorio del Caballero de Gracia.

El Oratorio del Caballero de Gracia está a la espalda de la Gran Vía, de hecho alguna vez me había fijado en ese edificio, ya que en su fachada a esta avenida presenta un gran arco a través del que puede verse un ábside con una cruz. Pero nunca me había parado a averiguar qué había ahí dentro. Consultado el google maps, vi que la entrada principal está por la calle Caballero de Gracia, una paralela a la Gran Vía, hacia el mediodía, que arranca de la calle Montera y desemboca en la propia Gran Vía casi en la confluencia con la calle de Alcalá.

La Gran Vía tiene tres tramos muy diferentes. Subiendo desde la Plaza de España y hasta la del Callao está la zona de los teatros y cines, ahora dominada por los musicales, sobre los que (contra los que) tendré que pronunciarme un día de estos en este blog. En la plaza del Callao arranca el segundo tramo, muy comercial, territorio de Inditex principalmente, con sus Zaras, Oyshos, Pull and Bear y Lefties entre otros. Mirando hacia arriba, por encima de los letreros de las tiendas puede disfrutarse de una arquitectura soberbia. Por estas dos zonas pasea casi a cualquier hora una muchedumbre. Para avanzar por la acera hay que ir haciendo eslalon entre una fauna que también daría para comentar. El tercer tramo comienza en la intersección con la calle Montera, que se ensancha en plaza para, al otro lado de la Gran Vía, desdoblarse en las calles Fuencarral y Hortaleza, como lo que nosotros llamamos una y griega y nuestros hijos llamarán una ye, cosas de la Academia. Aquí se acaba casi abruptamente el comercio y la calle no tiene ya un carácter tan marcado. Se nota también en las aceras, más vacías y con mayor proporción de turistas. Yo paseé un poco para tomar alguna foto de esta parte trasera y en seguida di la vuelta para entrar por la calle Montera a Caballero de Gracia y entrar en el oratorio.

Fachada a la Gran Via

Del personaje que da nombre a calle y oratorio no os voy a contar, mejor miráis la Wikipedia o similar. Solo decir que, en pleno siglo de oro, el tío vivió más de cien años, mitad de crápula y mitad de santo, según dicen. Sea como sea, hay que agradecerle que cediera unos terrenos para hacer un oratorio, edificio que hubo que rehacer posteriormente y que dio lugar al que podemos disfrutar actualmente.

Fachada principal

El arquitecto autor del Oratorio es Villanueva, el mismo que construyó el edificio que ahora alberga el Museo del Prado. Actualmente se utiliza, tal como se concibió en origen, como lugar de oración en el que se expone el Santísimo. Por eso tras el altar podemos ver un templete a modo de custodia y sobre él una vidriera representando la Santa Cena. La estructura y proporciones del templo, el contenido pictórico y escultórico, el órgano alemán (un órgano histórico que se ha importado recientemente) forman un todo de gran belleza. Además hay que resaltar el perfecto estado de conservación y la limpieza del edificio, del altar al coro está realmente impecable. Ahí van unas muestras:



Creo que me estoy alargando. Dejo para la entrada siguiente el comentario del concierto. Lo haré conjuntamente con el del próximo domingo veintitrés a las ocho de la tarde, también del Ensamble de las Abadesas, esta vez en la Basílica Pontificia de San Miguel, y con repertorio de Haydn.

María, si no nos vemos, buenas navidades. Para ti, Mario, estoy preparando una pequeña participación en la misa del gallo, acompañando al líder un aria de Bach. Pero ya veremos si cuaja. Saludos.

3 comentarios:

  1. Acabo de leer vuestros hermosos comentarios, queridos María, Mario y Javier. Me han gustado mucho. Me parece que he tenido una conversación con vosotros, en la que he participado como encantado oyente. Espero seguir escuchándoos mucho tiempo. No dejéis de seguir con vuestros comentarios en ese estilo tan directo y asequible; y tan ilustrado. Un abrazo, con mis mejores deseos.

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  2. Por cierto, como el texto tenía una tipografía muy pequeña y no me permitía aumentar su tamaño, empecé a buscar y encontré un comando que decía “Versión web", lo actvé y me encontré con la sorpresa que me decía María. Gracias, María, por permitirme encabezar tan noble lugar :–)) La versión que me llegaba al iPad debía ser la destinada a móviles, digo yo.

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  3. Muchísimas gracias, J. M., por tus siempre amabilísimas palabras.
    Te aseguro que es un placer para nosotros y, sobre todo para mí, contar con tu aportación, que sabes admiro tantísimo. Lo menos que podía hacer era "tenerte" en cuenta de esta forma para que tu presencia también estuviera con nosotros.
    Da por seguro que seguiremos conversando y compartiendo los buenos momentos todos juntos.
    Un abrazo fuerte,
    María

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