Escribo estas líneas la mañana del día de nochevieja, junto al cuerpo quejoso del viejo año que termina y con la mirada en el mozo que nacerá a las doce, entre uvas, campanadas y buenos deseos. Hace solo unos meses fallecía, nonagenario, el escritor, dibujante y humorista Antonio Mingote, de quien tomo prestada la metáfora del año anciano y el año niño, como pequeño homenaje.
En mi anterior entrada os contaba un concierto del Ensamble de la Abadesa en el Oratorio del Caballero de Gracia, con obras de Tomás Luis de Victoria. Unos días después asistí a otro concierto del mismo grupo, esta vez en la Basílica Pontificia de San Miguel, muy cerca de casa de María. En esta ocasión se trataba de fragmentos del oratorio La Creación , de Haydn, con el apoyo del magnífico órgano de que dispone la basílica.
Si para llegar al primer concierto disfruté de la calle Gran Vía, para este el recorrido no fue peor: me bajé en el metro Sol y de allí, calle Mayor, Postas, Plaza Mayor, arco de Cuchilleros, Cava de San Miguel, un poquito de la calle Segovia y por fin Sacramento. Un lujo.
En conjunto diré que los dos conciertos fueron dignos, para mí mejor el de Haydn, pues en el primero hubo momentos en que falló la afinación y el balance de las voces. Compruebo cada día que cantar sin apoyo de instrumentos es complicado incluso para personas con mucha formación y que se dedican profesionalmente a ello. Además faltaba ensayo, mal crónico de los conjuntos españoles, que me da que creen que con el talento basta. Buenos los solistas, me gustó en especial la soprano de cada uno de los conciertos.
Pero bueno, como estamos en Navidad y además el precio de la entrada era de 0 € en ambos conciertos (un error, en mi modesta opinión) les daré sendos aprobados altos y a otra cosa.
La otra cosa son los propósitos para 2013 (al igual que al comienzo de esta entrada, utilizaré una metáfora para terminar). Que las plantas de este huertecito que estamos sembrando entre los tres vayan creciendo fuertes y sanas. Para eso serán precisos constantes cuidados: regar, excavar, poner guías, podar… Espero que con la ayuda de María (la filósofa del grupo) y de Mario (que tira más para poeta) consigamos que dé buenos frutos.
¡Feliz 2013!






¡Feliz Año nuevamente, Javier!.
ResponderEliminarY qué buena entrada para este 2013, da por seguro que las buenas letras, la filosofía y la poesía irán haciendo buen camino, que lo vamos a hacer juntos. :)
Un abrazo,
María