Últimamente nos ha dado a Piedad y a mí por ir al cine,
actitud que está entre lo masoca y lo suicida, teniendo en cuenta los precios
de las entradas. Hemos visto cuatro películas. De El Hobbit de momento no diré nada, sé que no es de vuestra cuerda,
y como va a haber otras dos tandas, tendré ocasión de comentarla más adelante. Lincoln y Hitchcock pertenecen al género de las biografías, y en cierto
sentido se parecen mucho, pues relatan una pequeña parte de la vida de los
personajes, empeñados en sacar adelante sendos proyectos, contra viento y
marea. La cuarta película es Los
miserables, un musical que supongo que será bastante bueno para los que les
guste ese tipo de cosas, pero que a mí me aburrió soberanamente. Cuando tenga
ganas haré una entrada en conjunto con El
rey león, que vi en el teatro Lope de Vega de Madrid en diciembre, y que
tampoco me gustó nada. Pero hoy toca
hablar de películas que sí me han gustado.
Abraham Lincoln es uno de esos personajes a los que admiro.
Sabéis que antes que el Che Guevara o la Pasionaria, yo tiro más por personajes
como Churchill o Thatcher. O Lincoln.
La película se centra en el intento de aprobación de la
enmienda nº 13 de la constitución de los USA. Poca épica aprobar un papelito, a
primera vista. La realidad es que tras esta enmienda estaba la abolición de la
esclavitud en el puñado de estados que todavía no la habían abolido. La
cuestión de la esclavitud, que hoy nos parece tan clara, también lo estaba
entonces, pero menos. Y a la negativa a la abolición por cuestiones ideológicas
se unía la oposición por razones prácticas, como que de repente aparecieran
cuatro millones y medio de negros buscando trabajo y se lo quitaran a los
blancos. Por eso no era fácil. Lincoln aprovecha su enorme popularidad para forzar
una votación en el congreso, tras la aprobación que ya había obtenido en el
senado. Pero en el congreso no tiene la mayoría reforzada suficiente y se ve
obligado a tomar decisiones.
Este es el eje, en mi opinión, de la película. Principalmente
tres decisiones muy difíciles. La primera, es necesario alargar la guerra, si
se quiere aprobar la enmienda. La segunda, es necesario comprar los votos de
algunos congresistas, ofreciéndoles sobornos. La tercera, es necesario mentir
al parlamento sobre estos asuntos e incluso negar en público y solemnemente la
igualdad entre las razas, para no asustar a los indecisos.
Ya sabéis cómo acaba. Los buenos ganan por un voto. Rozando
el larguero, pero por dentro. Gol. En fin, id a verla y luego me contáis si os
ha gustado tanto como a mí.
Para cada película me gusta elegir una escena, para
retenerla en la memoria. En esta me quedo con una protagonizada por un actor
secundario, líder de la facción radical del partido republicano. El principal
activista pro igualdad entre razas. Toda su vida peleando por la supresión de
la esclavitud y al final lo consigue. Por fin ahí lo tiene. Se acerca
renqueante al secretario del congreso y le arranca de la mano el acta de la
votación. Ya te la traigo mañana, le dice. Y se la lleva a casa. Genial.
La otra película se titula Hitchcock. Sólo el apellido. Bien, porque la película es tanto
sobre Alfred (Anthony Hopkins) como sobre Alma, su mujer, que interpreta
maravillosamente Hellen Mirren. De igual manera que Lincoln se empeña con la
decimotercera enmienda, a Hitchcock, tras el clamoroso éxito de Con la muerte en los talones, le da por
apostarlo todo al rodaje de Psicosis.
Se sabe cómo acaba. Éxito clamoroso. Pero mientras que en Lincoln el argumento se centra en los tejemanejes del poder, aquí
lo que vemos es una crisis de la pareja protagonista, provocada por el interés
que muestra el director de cine por sus protagonistas y por el conato de
devaneo de Alma con un escritor con el que colabora para preparar un guion.
Me voy a quedar esta vez con dos escenas, que en cierto modo
guardan relación. Una es de Hitchcok y su protagonista, ya al final del rodaje.
Ella se despide dándole un beso cariñoso en la mejilla, metáfora de redención.
Fantástica Scarlett Johansson, por cierto. La segunda es del segundo montaje de
Psicosis, tras el desastre inicial,
Alma se une al equipo de montaje para mejorar la cinta. Puede verse la complicidad
del veterano matrimonio, recobrada tras las dificultades. Se ve que hacen un
gran equipo. Y que se quieren, vaya.
Bueno, estas son mis recomendaciones. Hacedme caso. Id a
verlas.
Javier
Javier
Lincoln
|
|
AÑO
|
2012
|
DURACIÓN
|
149
min.
|
PAÍS
|
Estados unidos
|
DIRECTOR
|
|
GUIÓN
|
Tony Kushner (Libro: Doris Kearns Goodwin)
|
MÚSICA
|
John
Williams
|
FOTOGRAFÍA
|
Janusz
Kaminski
|
REPARTO
|
Daniel Day-Lewis, Sally Field, Tommy Lee Jones, David Strathairn, Joseph Gordon-Levitt,James Spader, Lee Pace, Gulliver McGrath, Hal Holbrook, Michael Stuhlbarg, Jared Harris,David Costabile, Jackie Earle Haley, Joseph Cross, John Hawkes, Tim Blake Nelson, Peter McRobbie, Jeremy Strong, Gloria Reuben, Walton Goggins, Bruce McGill, David Oyelowo,Lukas Haas, Dakin Matthews
|
Hitchcock (Alfred Hitchcock
and the Making of 'Psycho')
|
||
AÑO
|
2012
|
|
DURACIÓN
|
98
min.
|
|
PAÍS
|
Estados unidos
|
|
DIRECTOR
|
||
GUIÓN
|
John J. McLaughlin, Stephen Rebello (Libro: Stephen
Rebello)
|
|
MÚSICA
|
Danny
Elfman
|
|
FOTOGRAFÍA
|
Jeff
Cronenweth
|
|
REPARTO
|
||


Una buena historia, bien contada, con un Hitchcock amable que muestra ante la pantalla todas sus neuras y debilidades de la mano de Alma, su comprensiva esposa. Buenas interpretaciones para una película que hace pasar un buen rato. Un saludo!
ResponderEliminar